Arzobispo pide atacar causas de la violencia y no solo llenar cárceles.
La inseguridad que enfrenta Guanajuato no podrá resolverse únicamente con detenciones y operativos, advirtió el arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, quien llamó a autoridades, empresarios, instituciones educativas y sociedad a asumir una responsabilidad compartida frente a delitos como el robo de vehículos, las extorsiones y el huachicol.
Tras los asaltos denunciados por peregrinos en carreteras y los riesgos que también han señalado transportistas y empresarios, el prelado sostuvo que la atención de la inseguridad debe partir de una estrategia coordinada y de largo plazo.
“Yo participo también en la mesa de seguridad, escuchamos; están las autoridades, están empresarios, hay gente en ejercicio del gobierno, hay personas en el ámbito de la educación, universidades, yo creo que en esto se requiere que todos le entremos al asunto”, afirmó.
Calderón Calderón consideró que los hechos delictivos son consecuencia de una problemática social que también debe atenderse desde las familias, pues, dijo, la violencia no comienza necesariamente con quien porta un arma, sino que tiene raíces más profundas.
“La violencia no es solamente del que toma la metralleta o el que toma un arma de fuego o blanca; la violencia comienza en el corazón de las personas, pero también en las familias”, sostuvo.
El arzobispo reconoció que las autoridades tienen una responsabilidad central para generar condiciones de seguridad, pero insistió en que su actuación debe acompañarse de la participación ciudadana.
“Si todos no ponemos lo que está de nuestra parte, van a llenar las cárceles y no vamos a acabar con el problema”, señaló.
Sobre la situación en Guanajuato, donde también preocupa el robo de combustible, el religioso dijo que el tema de la inseguridad le preocupa, aunque percibe un escenario más tranquilo que el de Michoacán, estado del que es originario.
“Sí me preocupa la inseguridad, por supuesto que sí, pero siendo yo michoacano, hay un ambiente más pacífico aquí, eso también hay que decirlo”, comentó.
Explicó que en la mesa de seguridad se revisan tanto estadísticas oficiales como la percepción ciudadana, con el propósito de contrastar ambas realidades.
“Se trata de cotejar la impresión que tiene la sociedad de sentirse seguro o más inseguro. Eso es lo que se ha buscado, que no sea una versión oficial y una versión popular”, explicó.
Aunque reconoció avances en el control de la violencia, pidió no bajar la guardia y llamó particularmente a los padres de familia a fortalecer el acompañamiento de sus hijos.

