24 agosto, 2026

Sheinbaum descarta un nuevo regreso de Rocha Moya y respalda continuidad del gobierno interino en Sinaloa.

WhatsApp Image 2026-08-24 at 2.14.46 PM

La presidenta Claudia Sheinbaum marcó distancia este lunes con Rubén Rocha Moya y dejó claro que no considera viable un nuevo intento del mandatario sinaloense por retomar la gubernatura. Desde Palacio Nacional, aseguró que nunca fue informada previamente sobre la decisión de Rocha de regresar al cargo y calificó esa determinación como improcedente.

Sheinbaum explicó que se enteró del retorno del gobernador a través de un mensaje público difundido por el propio Rocha y subrayó que el Gobierno federal no participó ni respaldó esa decisión. Sus declaraciones llegan en medio de las investigaciones que enfrenta el mandatario sinaloense, señalado por autoridades de Estados Unidos de presuntos vínculos con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa. Mientras tanto, la Fiscalía General de la República mantiene abiertas las indagatorias contra él y otros funcionarios mencionados en el caso.

La mandataria federal sostuvo que el Congreso de Sinaloa deberá designar a una persona que concluya el periodo gubernamental hasta octubre de 2027, cuando asuma funciones quien resulte electo en los próximos comicios estatales. Afirmó que el perfil elegido deberá contar con capacidad, honestidad, profesionalismo y compromiso con la ciudadanía sinaloense.

El episodio protagonizado por Rocha Moya se desarrolló en cuestión de horas. El viernes anunció públicamente su reincorporación al cargo, una decisión que rápidamente generó reacciones dentro de Morena y del Gobierno federal. La Secretaría de Gobernación aclaró que se trataba de una determinación estrictamente personal y sin respaldo institucional.

La postura crítica se extendió entre legisladores, gobernadores y dirigentes del partido oficialista, quienes se deslindaron del movimiento político e incluso llamaron al mandatario a reconsiderar su decisión. La presión aumentó tras un mensaje publicado por Sheinbaum en redes sociales, donde advirtió que ningún interés personal debe colocarse por encima del bienestar colectivo. Un día después, Rocha solicitó nuevamente licencia y abandonó el cargo que había retomado apenas horas antes.

El caso ha representado un desafío político para la presidenta. Por un lado, ha alimentado cuestionamientos sobre posibles nexos entre actores políticos y el crimen organizado; por otro, ha colocado a México bajo la atención de Estados Unidos, cuyo Departamento de Justicia ha impulsado acciones relacionadas con el gobernador sinaloense.

Frente a este escenario, Sheinbaum ha insistido en que las investigaciones deben realizarse con apego a la ley y con sustento probatorio. Al mismo tiempo, ha reiterado que cualquier señalamiento debe ser respaldado con evidencias sólidas antes de emitir conclusiones definitivas.

Mientras el Congreso local define quién asumirá la conducción del Ejecutivo estatal, permanece la incertidumbre sobre el avance de las investigaciones federales. Aunque Rocha sostiene que no existen pruebas que acrediten alguna conducta ilícita de su parte, la Secretaría de Gobernación confirmó que las carpetas de investigación relacionadas con los funcionarios señalados por las autoridades estadounidenses continúan abiertas.