La comunidad agustiniana, unida en duelo tras la muerte de dos frailes; Arzobispo de León destaca su legado de servicio.
La muerte de los frailes agustinos Nicolás Morales Díaz y J. Carmen García García, ocurrida durante su regreso de un encuentro religioso celebrado en Moroleón, provocó muestras de solidaridad dentro y fuera de la Iglesia católica, mientras el arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, llamó a mantener viva la esperanza cristiana y a acompañar con la oración a la comunidad agustiniana.
Los dos religiosos participaron en el Capítulo Provincial realizado en la Casa Hipona, donde integrantes de la Provincia Agustiniana sostuvieron jornadas de oración, reflexión y trabajo. Al concluir las actividades emprendieron el viaje de regreso hacia Morelia, pero fallecieron en un accidente carretero del que hasta el momento no se han dado a conocer las causas ni el sitio exacto donde ocurrió.
Calderón Calderón lamentó que un encuentro de fraternidad concluyera en una tragedia y señaló que la pérdida de ambos sacerdotes representa un golpe para las comunidades donde desarrollaron su ministerio.
“Sentimos que particularmente toca el corazón de las comunidades y, siendo una comunidad de agustinos, toca también este aspecto de la familia del propio Papa”, expresó el prelado al recordar que la Orden de San Agustín es la misma congregación a la que pertenece el papa León XIV, primer pontífice en la historia surgido de esta orden religiosa.
Aunque reconoció que no conoció personalmente a los frailes fallecidos, aseguró que comparte el dolor de la Provincia Agustiniana y de sus familias, por quienes ofreció sus oraciones. Asimismo, invitó a los fieles a afrontar este momento desde la fe, al señalar que “la muerte no tiene la última palabra” para quienes creen en Jesucristo, destacando que ambos religiosos dedicaron toda una vida al servicio de la Iglesia.
El arzobispo también consideró significativo que la tragedia ocurriera durante la festividad de la Virgen del Carmen, al expresar que esta advocación mariana representa un consuelo para la comunidad creyente.
Las condolencias trascendieron el ámbito eclesial. Los ayuntamientos de Moroleón y Uriangato publicaron esquelas en redes sociales para expresar su solidaridad con la Provincia Agustiniana, así como con los familiares y seres queridos de los dos sacerdotes, reconociendo su trayectoria de servicio y enviando mensajes de fortaleza ante esta irreparable pérdida.

