Jenny Oliveros impulsa reconocimiento de la comaternidad en Guanajuato para garantizar derechos de familias diversas.
La diputada de Morena, Jenny Oliveros, presentó una iniciativa de reforma al Código Civil para el Estado de Guanajuato con el objetivo de reconocer jurídicamente la comaternidad (doble filiación materna, donde dos mujeres comparten la crianza y el cuidado de los hijos)y así fortalecer los derechos de las familias diversas, ademas de garantizar certeza legal a niñas, niños y adolescentes que forman parte de estos núcleos familiares.
Desde tribuna, la legisladora señaló que la realidad social ha evolucionado y que el concepto de familia debe entenderse a partir de los vínculos de cuidado, amor, responsabilidad y acompañamiento, y no únicamente desde una perspectiva biológica.
“Las familias se construyen desde el afecto, la crianza y la responsabilidad compartida. La ley debe responder a las realidades que viven las personas y garantizar que ninguna niña o niño quede en incertidumbre jurídica”, afirmó.
Jenny Oliveros explicó que actualmente existen diversos modelos familiares que forman parte de la sociedad guanajuatense y que requieren un reconocimiento legal acorde con los principios de igualdad, no discriminación y protección del interés superior de la niñez.
La diputada destacó que, pese a los avances en materia de derechos humanos y al reconocimiento del matrimonio igualitario, aún existen vacíos legales relacionados con la filiación de parejas de mujeres que ejercen conjuntamente la maternidad, así como en otros casos donde dos personas comparten responsabilidades parentales.
Señaló que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha establecido criterios en favor del reconocimiento jurídico de la comaternidad, al determinar que no existe evidencia que permita considerar perjudicial este modelo familiar para el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
La iniciativa plantea modificar el Código Civil estatal para reconocer a las familias comaternales y otorgar seguridad jurídica a las mujeres que ejercen una maternidad compartida, así como a sus hijas e hijos. Entre las reformas propuestas se contempla que, cuando una persona recién nacida forme parte de una familia comaternal, las madres puedan decidir libremente el orden de los apellidos, además de reconocer los vínculos familiares derivados de técnicas de reproducción asistida con las personas que hayan procurado su nacimiento.
