Expertos minimizan impacto de libro de Ken Salazar y lo atribuyen a ajustes de cuentas políticos.
Las revelaciones contenidas en Borderlands, el nuevo libro del exembajador estadounidense Ken Salazar, han generado debate en los círculos políticos de México y Estados Unidos. Sin embargo, especialistas en relaciones internacionales y seguridad consideran que las acusaciones contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador difícilmente tendrán efectos políticos concretos y responden más a intereses personales, electorales y comerciales.
La obra, que será publicada a finales de julio, incluye señalamientos sobre presuntos vínculos entre figuras del gobierno mexicano y el crimen organizado, además de referencias a la supuesta preocupación que habría mostrado López Obrador tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en 2024.
Para diversos analistas, los planteamientos del exdiplomático carecen de elementos verificables y se apoyan principalmente en testimonios y versiones indirectas. Consideran que el contenido busca generar impacto mediático en un momento especialmente sensible para la política estadounidense, marcado por la cercanía de las elecciones legislativas de medio término.
El internacionalista Manuel Quijano sostuvo que el libro refleja una especie de ajuste de cuentas de Salazar tanto con el expresidente mexicano como con el presidente estadounidense Donald Trump. Según explicó, la relación entre el entonces embajador y López Obrador estuvo marcada por constantes desacuerdos, mientras que desde sectores republicanos también se cuestionó la postura diplomática que mantuvo durante su gestión en México.
Quijano señaló que la figura de “El Mayo” Zambada es utilizada estratégicamente dentro del relato para reforzar una narrativa de alto impacto político y mediático, aunque advirtió que las afirmaciones carecen de pruebas públicas que las respalden.
Además, consideró que la publicación podría formar parte de un intento de Salazar por recuperar protagonismo dentro del escenario político estadounidense, especialmente en un contexto de fuerte disputa entre republicanos y demócratas por el control del Congreso.
Por su parte, el consultor en seguridad David Pérez Hernández afirmó que las declaraciones del exembajador no representan una amenaza para el gobierno de Claudia Sheinbaum. A su juicio, el principal objetivo del libro es generar interés comercial y aumentar sus ventas mediante revelaciones polémicas.
El especialista cuestionó la falta de evidencia documental en los señalamientos y sostuvo que gran parte del contenido se basa en interpretaciones y versiones imposibles de corroborar públicamente.
En la misma línea, el académico Leonardo Curzio consideró que la publicación responde tanto a factores políticos como personales. Recordó que otros representantes diplomáticos estadounidenses también abandonaron México con frustraciones derivadas de la compleja relación bilateral y las diferencias con las autoridades mexicanas.
Curzio estimó que el impacto del libro será limitado, ya que la relación entre México y Estados Unidos atraviesa desde hace tiempo una etapa marcada por la cooperación obligada en temas estratégicos, pero también por la desconfianza mutua.
Además de abordar su paso por México, Salazar dedica parte de la obra a cuestionar decisiones de la administración de Donald Trump y a plantear la creación de una nueva alianza regional entre Estados Unidos, Canadá y México, orientada a fortalecer la integración económica, la seguridad fronteriza y la cooperación política en América del Norte.
El exembajador también reconoce errores cometidos por el Partido Demócrata y por la administración de Joe Biden, especialmente en materia migratoria, aunque evita aclarar si contempla buscar un cargo de elección popular en el futuro.
Mientras el libro llega a las librerías, especialistas coinciden en que el debate generado por sus declaraciones tendrá más repercusión mediática que consecuencias reales en la política mexicana.
