Con un solo caso, León mantiene controlado el gusano barrenador.
Un solo caso oficial de gusano barrenador se ha registrado en León y el animal afectado logró recuperarse en menos de una semana gracias a la atención inmediata, informó el director de Desarrollo Rural, Roberto Palomares Torres, quien aseguró que actualmente no existen nuevos reportes confirmados de la enfermedad en el municipio.
El funcionario destacó que la rápida reacción de productores y veterinarios permitió contener el caso detectado en la comunidad de Duarte, evitando la propagación del problema hacia otras zonas ganaderas.
“En menos de una semana la vaca ya estaba curada”, afirmó.
Tras la detección del primer caso en el estado, autoridades municipales implementaron una estrategia de capacitación dirigida a agricultores y ganaderos de distintas comunidades rurales de León, principalmente en las zonas norte, sur, oriente y poniente, donde se concentra la mayor actividad pecuaria.
“Empezamos a programar una serie de capacitaciones con todos los agricultores y ganaderos de León, principalmente en las zonas donde hay más actividad pecuaria”, explicó.
Palomares Torres señaló que muchos productores ya tenían experiencia previa en protocolos sanitarios debido a las campañas permanentes de vacunación y atención veterinaria que se realizan cada año en el municipio.
“Muchos productores ya estaban familiarizados con las medidas sanitarias debido a las campañas permanentes de vacunación y atención veterinaria”, comentó.
El director de Desarrollo Rural explicó que el gusano barrenador aparece cuando una mosca deposita larvas en heridas abiertas del ganado, generando infecciones que pueden agravarse si no se atienden oportunamente.
Sin embargo, destacó que en León los propios ganaderos actuaron rápidamente al detectar síntomas en los animales.
“Lo que hicieron fue darle el tratamiento adecuado al ganado que tenía alguna lesión y eso ayudó mucho a contener el problema”, señaló.
Además, informó que actualmente existe vigilancia constante por parte de médicos veterinarios municipales, quienes permanecen atentos ante cualquier posible reporte en las comunidades rurales.
“Tenemos un equipo de médicos veterinarios constantemente al pendiente con todos los ganaderos; en caso de que se presentara potencialmente algún caso, inmediatamente están ahí atendiendo y llevando medicamento”, dijo.
Palomares Torres aclaró que el ganado afectado por este tipo de enfermedad no necesita ser sacrificado, ya que puede recuperarse mediante tratamiento y seguimiento sanitario.
“El ganado cuando tiene este problema no se sacrifica, entra a un proceso de curación”, puntualizó Roberto Palomares.
Aseguró que los productores rurales mantienen tranquilidad debido a que ya conocen las medidas preventivas y protocolos de atención para actuar de manera inmediata si llegara a detectarse un nuevo caso.
