Tras años de incertidumbre, compradores de La Encantada demandan claridad sobre el destino de su patrimonio.
A seis años del inicio de la comercialización del desarrollo habitacional La Encantada, ubicado en la zona de Los Cárcamos, decenas de compradores continúan sin recibir los departamentos que adquirieron y, en algunos casos, liquidaron desde 2020.
Ante la falta de información sobre el futuro del proyecto, los afectados exigen una explicación formal que les permita conocer qué ocurrirá con las inversiones realizadas.
Gregorio Alvarado Gutiérrez, representante del grupo de compradores, informó que el complejo residencial contemplaba más de 200 departamentos y comenzó a venderse en 2018. Aunque parte de la infraestructura fue construida, el proyecto quedó inconcluso y la entrega de las viviendas nunca se concretó.
Explicó que numerosos inversionistas realizaron pagos completos hace varios años con la expectativa de habitar o disponer de sus propiedades en el corto plazo. Sin embargo, el tiempo transcurrido sin avances ha generado preocupación entre quienes destinaron recursos significativos a la adquisición de estos inmuebles.
De acuerdo con los afectados, inicialmente se les informó que el desarrollo enfrentaba dificultades financieras que impidieron concluir la obra. Posteriormente, conocieron que el terreno donde se edifica el complejo formaba parte de una herencia familiar, situación que presuntamente derivó en desacuerdos entre los propietarios.
Alvarado Gutiérrez señaló que, según la información obtenida a través de autoridades, instituciones y representantes bancarios, los cuatro hermanos propietarios del predio no han logrado alcanzar consensos respecto a diversos asuntos relacionados con el desarrollo inmobiliario.
Las inversiones realizadas por los compradores oscilan entre un millón y medio y tres millones de pesos por departamento. Entre los afectados hay personas que utilizaron ahorros acumulados durante años, finiquitos laborales o recursos destinados para su retiro con la intención de asegurar su patrimonio.
Ante la falta de respuestas, algunos inversionistas han emprendido acciones legales por las vías civil, mercantil e incluso penal. No obstante, aseguran que su principal objetivo sigue siendo conocer la situación real del proyecto y encontrar una solución que les permita recuperar su inversión o recibir las viviendas comprometidas.
Los compradores buscan además establecer un diálogo directo con representantes de la familia Santoyo, vinculada al desarrollo, para obtener información oficial sobre el estado jurídico y financiero del complejo.
“Lo que pedimos es certeza, después de seis años seguimos sin saber qué va a pasar con nuestro patrimonio y creemos que ya es momento de que haya una explicación clara para todas las familias afectadas”, expresó Alvarado Gutiérrez.
Los afectados reiteraron que no buscan confrontaciones, sino una reunión en la que se les informe de manera puntual si el proyecto continuará, si existe algún nuevo inversionista interesado en concluirlo o, en caso contrario, cuál será el mecanismo para la devolución de los recursos aportados.
