México, Puebla y Veracruz las carreteras de mayor reto para los operadores del transporte de carga.

Para Jassiel y Rodrigo con 4 y 10 años en el oficio del transporte de carga, su labor tiene grandes retos en la seguridad sobre todo en caminos ubicados en las carreteras de México, Puebla y Veracruz; por otro lado, es gratificante cuando se respetan los pagos de acuerdos a los viajes y las prestaciones.
Rodrigo, quien tiene 10 años siendo operador, refiere que el tema de seguridad sí es un obstáculo que hace que le piensen dos veces algunos que buscan entrar como nuevo ingreso, sin embargo, el pago incorrecto o el abuso de algunos patrones, hace que busquen migrar hacia Estados Unidos.
“Hay unas rutas muy peligrosas como La Esperanza, el Arco Norte y el Mexiquense que es México, Puebla y Veracruz. Hace falta seguridad, mucha seguridad, de hecho hasta la misma Guardia Nacional está coludida con la misma mafia y es la misma trampa que nos ponen para detenernos y pues ahí nos someten.
Muchas patrullas de la Guardia son clonadas, hemos tenido compañeros que las han parado éstas patrullas y ahí es en donde los asaltan, se ven muchas cosas en la carretera”, señalaron.
Por lo anterior, explicaron que han tomado estrategias de acompañamiento, por lo general salen de dos por viaje para no ir solos.
“Una de las estrategias que hemos tomado para mayor seguridad, es salir en convoy, es decir todos juntos para cuidar nuestra integridad y seguridad”, especificó Rodrígo.
Por otro lado, las vacantes que se tienen es porque en ocasiones sí pagan bien el flete, pero después los patrones salen con rebajas por tardanza, por el diesel gastado, las casetas que no eran, entre otras situaciones que al final vienen pagando poco y por ello muchos se van porque no les conviene y se van a Estados Unidos a trabajar porque es mejor pagado y más seguro.
Jassiel, señaló que aunque sean empresas grandes, en ocasiones son las que pagan peor porque abusan de la necesidad de la gente y eso es malo, y cuando se dan accidentes en tráilers, es porque no dejan descansar al operador y “no somos robots”, dijo.