Cruzar calles inundadas puede costar el vehículo y también el respaldo del seguro: AMDA Guanajuato.
La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores exhortó a los conductores a revisar las coberturas de sus pólizas y evitar ingresar a zonas anegadas, ya que esa acción puede ser considerada una negligencia.
Además de provocar severos daños mecánicos, intentar atravesar calles inundadas durante la temporada de lluvias puede dejar a los automovilistas sin la protección de su seguro, advirtió el presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) Guanajuato, Arturo González Palomino.
El dirigente explicó que, en diversos casos, las aseguradoras pueden negar la cobertura cuando determinan que el conductor ingresó voluntariamente a una zona inundada, al considerar que existió una conducta negligente.
“Si ven un encharcamiento, pues no meterse, luego las garantías o el seguro no lo cubren porque se ve que prácticamente metieron el vehículo a una zona inundada; es muy importante revisar las pólizas de seguro”, señaló.
González Palomino indicó que uno de los principales errores de los propietarios de vehículos es contratar la póliza más económica sin conocer con precisión los riesgos que cubre. Por ello, recomendó revisar las condiciones del contrato para verificar si contempla daños ocasionados por inundaciones o fenómenos hidrometeorológicos.
“Hay que revisar la póliza de seguro, muchas veces se contrata el más barato o el de media tabla y no se conoce qué cubre. Ahí debe venir si incluye inundaciones y quién tendría que responder”, explicó.
Recordó que en Guanajuato únicamente es obligatorio contar con un seguro de responsabilidad civil, el cual protege los daños ocasionados a terceros, pero no necesariamente cubre las afectaciones que pueda sufrir el vehículo asegurado.
Sobre la posibilidad de reclamar indemnizaciones a los municipios por daños derivados de inundaciones provocadas por deficiencias en la infraestructura pluvial, el presidente de la AMDA reconoció que no tiene conocimiento de casos exitosos.
“No hemos peleado nunca algo así; de los pocos casos personales que me he enterado, ha sido más por un tema de negligencia, de pensar que sí podían pasar y al final el vehículo terminó inundado”, comentó.
González Palomino consideró que reducir las afectaciones durante la temporada de lluvias requiere una doble estrategia: mayor responsabilidad por parte de los automovilistas para evitar situaciones de riesgo y la continuidad de inversiones públicas en infraestructura hidráulica, drenaje y obras de mitigación que permitan disminuir los encharcamientos e inundaciones que cada año afectan a distintas ciudades de Guanajuato.

