19 mayo, 2026

Pemex aplaza pagos millonarios a proveedores hasta 2033; deuda supera los 375 mil millones de pesos.

PEMEX

Petróleos Mexicanos (Pemex) reestructuró una parte importante de su deuda con proveedores y contratistas, aplazando pagos hasta el año 2033 en medio de la complicada situación financiera que atraviesa la empresa productiva del Estado.
De acuerdo con información incluida en la Cuenta Pública 2025, la petrolera acordó diferir cerca de 250 mil millones de pesos, equivalentes a alrededor del 67% de sus adeudos con proveedores, mediante un esquema de pagos trimestrales de capital e intereses a lo largo de ocho años.
El reporte detalla que, hasta marzo de 2026, la deuda total de Pemex con proveedores ascendía a aproximadamente 375 mil millones de pesos, reflejando las presiones financieras que enfrenta la compañía pese al respaldo federal recibido en los últimos años.
Analistas del sector energético consideran que el panorama para la petrolera continúa siendo delicado debido a problemas de liquidez, altos niveles de endeudamiento y afectaciones operativas derivadas de incidentes como incendios, derrames y robo de combustible.
Especialistas señalaron que, aunque el relevo en la dirección de Pemex podría representar ajustes internos, la empresa seguirá limitada mientras mantenga un presupuesto comprometido y dependa del apoyo gubernamental para sostener su operación.
La situación también genera incertidumbre entre inversionistas y empresas privadas del sector energético, quienes han cuestionado la falta de certeza financiera y jurídica para desarrollar nuevos proyectos vinculados con la petrolera.
En paralelo, la agencia calificadora Standard & Poor’s modificó recientemente la perspectiva crediticia de Pemex de estable a negativa, al considerar que la compañía mantiene una estructura financiera frágil, con baja liquidez y elevados niveles de apalancamiento.
El organismo internacional destacó que, entre 2019 y 2025, el gobierno mexicano otorgó apoyos por casi 70 mil millones de dólares para respaldar a la empresa, aunque advirtió que su perfil crediticio individual continúa en niveles altamente vulnerables.
Empresarios del sector hidrocarburos también criticaron la falta de diálogo entre el gobierno y la iniciativa privada, señalando que las decisiones políticas han predominado sobre criterios técnicos en la estrategia energética nacional.
Mientras tanto, Pemex continúa buscando mecanismos de financiamiento y apoyo institucional para enfrentar sus compromisos económicos y mantener la operación de una de las compañías más importantes del país.