Cuestionan gratuidad en el ZooLeón por impacto en finanzas y bienestar animal.
La política de gratuidad en el Zoológico de León debe ser revisada para evitar afectaciones financieras que puedan comprometer la calidad de vida de los animales, advirtió Sergio Contreras, ex integrante del Consejo Directivo del parque.
El ex consejero señaló que, si bien el acceso gratuito ha permitido que más personas conozcan el zoológico, también ha reducido los ingresos propios que anteriormente se destinaban directamente a la manutención de las especies, lo que abre un debate sobre su viabilidad.
“El zoológico no nada más necesita cariño; necesita atención médica, instalaciones e inversión de recurso”, enfatizó, al subrayar que se trata de un espacio especializado y no de un parque recreativo convencional.
Contreras recordó que el ZooLeón era una de las paramunicipales con mejor manejo de recursos y mayor transparencia; sin embargo, en los últimos años, la gratuidad ha modificado su esquema financiero.
Explicó que, al eliminar el cobro de entradas, el municipio debe compensar esos ingresos mediante subsidios, de lo contrario se generan presiones presupuestales.
“Si afecta las finanzas de lo que generaba el zoológico, el recurso que se captaba era para su propia manutención. Si no se sustituye, tendrás que hacer ahorros, pero los ahorros en un zoológico atentan contra la calidad de vida de los animales”, advirtió.
El ex consejero fue enfático en que áreas como la alimentación o la atención médica no pueden recortarse, ya que muchas especies son altamente sensibles y requieren cuidados especializados.
Además, destacó que el zoológico cumple funciones más amplias, como la conservación, investigación y reproducción de especies, incluyendo programas para evitar la extinción de fauna endémica.
“Un zoológico tiene fines más allá de ser un parque de diversiones; debe convertirse en un santuario de investigación y preservación”, puntualizó.
Ante este panorama, consideró necesario realizar una evaluación financiera integral que permita definir en qué condiciones puede mantenerse la gratuidad sin afectar la operación del recinto. No descartó que se mantenga el acceso libre en ciertos casos, pero bajo un esquema planeado y sostenible.
“Todo lo gratuito tiene que ser subsidiado. La pregunta es si realmente se está compensando lo que dejó de ingresar el zoológico. Hoy parece que no, y ahí está el problema financiero”, concluyó.
El planteamiento abre la discusión sobre el equilibrio entre el acceso público y la sostenibilidad del zoológico, en un contexto donde el bienestar animal depende directamente de la suficiencia de recursos.
