Usuarios piden mayor organización en el Hospital General de León.

María Trinidad Falcón, leonesa tiene a su sobrino que llegó a urgencias desde el pasado lunes 3 de febrero con un fuerte dolor al padecer del colon e intestino y fue hasta el jueves que lo atendieron para quitarle el dolor y están a la espera de una cirugía.
“Que atiendan a la gente, que sean humanos, mi sobrino llegó mal del colon que se le complicó con el intestino el lunes pasado y apenas este jueves lo empezaron a atender, le estalló una de las bolsitas y el dolor, el vómito, no lo dejaban.
Bajó uno de los médicos a regañar a una de las enfermeras porque no le pusieron su medicamento presuntamente porque no se había dado cuenta ella; ahorita ya gracias a Dios amaneció sin dolor pero lo tienen que operar y probablemente sea hasta mañana, mencionó María Trinidad.
Agregó que lo que les dicen es que hay más emergencias, de personas de otros lados y los atienden primero a ellos, llegan baleados, pero como familiares, se sienten mal porque su sobrino está mal en urgencias y se tienen que esperar a que haya un espacio en el quirófano.
Juan N. tiene meses con su esposa internada y refiere que hace mucha falta organización porque existen protocolos del personal interno que tiene mucho poder y cambia los protocolos que no abonan con las necesidades de la gente.
“Además de la falta de organización, he visto que hay desabasto de material, gente que a veces no lo ocupa qué bueno, pero quienes lo ocupamos, hay que comprar de nuestra bolsa, en ocasiones molestando a familiares y a hijos que tampoco alcanzan pero tienen que apoyarnos.
Hace falta presupuesto porque hay mucha gente en el suelo porque no hay camas arriba desocupadas, hay señores ya de edad que se tienen que quedar sentados en el suelo, en sus mismas sillas que traen de sus casas”, platicó.
Don Juan reconoció que hay personal que hace muy bonito su trabajo pero otras que no lo hacen con amor y con vocación como debe de ser, son algunos muy cortantes e incluso les falta capacitación.
“Yo tuve que tomar un curso de poner bolsas de colostomía y curaciones para mi esposa y les tuve que enseñar a los enfermeros a hacerlo bien porque no sabían cómo ponerlas, pero hay mucho desabasto de insumos y mal genio de otros que si vienen enojadas o enojados de su casa, aquí deberían de olvidar eso y atender bien su trabajo”, puntualizó.
Agregó que en Navidad estaban encerrados festejando entre ellos y desatendiendo su labor, otros días algunas enfermeras solo llegaban y se presentaban y se iban a dormir sin pasar a ver lo que se ocupaba en medicamentos y revisiones de 1:00 de la mañana a 7:00 de la mañana se desaparecen.