Un niño “berrinchudo”, “flojo” o “problemáticos”, puede ser neurodivergentes y necesitan apoyo real, no juicios”: Guadalupe Vargas, neuróloga.
La neuróloga pediatra Guadalupe Vargas, señaló que hoy en día los retos que viven los niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), autismo y Asperger, tienen que ver con la necesidad de romper mitos, brindarles un acompañamiento integral y digno.
La especialista enfatizó que estas condiciones no son pasajeras ni simples etapas de la infancia: “No estamos hablando de una gripa de siete días, son condiciones de vida que acompañarán a la persona siempre, y requieren un abordaje serio y constante”, sostuvo.
Refirió que los principales afectados por los prejuicios y la falta de atención son los propios niños, muchos, dijo, cargan con etiquetas como “berrinchudos”, “flojos” o “problemáticos”, cuando en realidad lo que necesitan son tratamientos adecuados, comprensión familiar y entornos escolares inclusivos.
“El niño no tiene manera de levantarse y decir: ‘necesito tratamiento, me duele ser siempre el regañado o el señalado’, somos los adultos quienes debemos defender su derecho a la salud y a una vida digna”, expresó.
La especialista puntualizó que el cuidado no se limita a las terapias, sino que requiere del compromiso de padres, abuelos, docentes y compañeros de escuela, recordó que el bullying hacia niños con autismo o TDAH es una forma de violencia que frena cualquier avance terapéutico.
“Si tenemos un hijo neurotípico que bulea a un compañero autista, aunque llevemos al niño a todas las terapias del mundo, nunca habrá un verdadero cambio; esto implica educar también a las familias y a toda la comunidad”, señaló.
Vargas desmintió la creencia de que los medicamentos para el TDAH generan adicciones, explicó que los tratamientos están respaldados por evidencia científica y que, lejos de volver “robots” a los niños, les permiten desarrollar su vida con mayor equilibrio y les son necesarios.
“¿Por qué un niño con diabetes tiene derecho a su insulina y uno con TDAH no tiene derecho a su tratamiento? Es injusto que en salud mental siempre optemos por lo más barato o lo más rápido. No son caprichos, son necesidades de salud”, analizó.
Destacó que las actividades físicas para los niños neurodivergentes, son importantes para quienes suelen tener altos niveles de energía: “Si no les damos canales de desahogo, difícilmente podrán tener la conducta que esperamos en la escuela o en casa”.
La especialista invitó a las familias a dejar de lado estigmas y a reconocer que los diagnósticos han aumentado en todo el mundo. Recordó que actualmente uno de cada 37 niños presenta alguna condición dentro del espectro autista, por lo que es inevitable que en cada aula haya al menos un caso.
“No podemos seguir diciendo que no conocemos el tema. Estos niños son parte de nuestra realidad y necesitan apoyo. No se trata solo de prevención del delito o de terapias, se trata de darles calidad de vida y defender su derecho a ser escuchados”, concluyó.
