Sheinbaum advierte: “El que robe al pueblo enfrentará la justicia”.
Frente a miles de personas reunidas en el Zocall de la Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum cerró su gira nacional de rendición de cuentas reafirmando una promesa: en su gobierno, la honestidad será la regla y quien robe al pueblo irá ante la justicia.
Acompañada por gobernadores, integrantes del gabinete federal, legisladores de Morena y partidos aliados, la mandataria encabezó el acto denominado “La Transformación Avanza”, con motivo de su primer año de gobierno. Desde el templete principal, Sheinbaum aseguró que México vive una nueva etapa, donde los recursos públicos se destinan “a derechos, programas sociales y obras estratégicas para el desarrollo nacional”.
“El poder no es para enriquecerse, es para servir con humildad. Los recursos del pueblo son sagrados y deben regresar al pueblo”, enfatizó.
La presidenta destacó que la política de seguridad nacional se decide en México, sin injerencia extranjera. “Nadie influye en nuestras decisiones, solo nuestra honestidad y convicción”, declaró, al tiempo que ratificó su postura contra cualquier intento de intervención foránea.
“México no acepta injerencismo, somos un país libre, independiente y soberano”, afirmó ante una multitud que ondeaba banderas y pancartas con su nombre.
Durante su mensaje, Sheinbaum presentó los principales logros de su administración: una reducción del 32 % en la incidencia de homicidio doloso, con descensos significativos en estados como Zacatecas (88 %), Chiapas (73 %), Jalisco (62 %) y Guanajuato (47 %). Agradeció al Ejército y a la Marina por su labor en la estrategia nacional de seguridad.
Asimismo, mencionó los avances sociales: más de 32 millones de familias reciben apoyos directos, 13 millones de adultos mayores cuentan con pensión y 3.9 millones de estudiantes con becas, sin intermediarios ni condicionamientos.
“No les voy a fallar. Seguimos de pie, con la fuerza de la historia y la esperanza del porvenir”, concluyó la mandataria, en un mensaje que mezcló firmeza política y tono emotivo, marcando así el cierre de su primer año al frente del país
