Senado aprueba reforma a la Ley de Amparo en sesión nocturna.
En una larga jornada legislativa, el Senado de la República aprobó la reforma a la Ley de Amparo, iniciativa presidencial que busca modernizar este recurso legal y frenar abusos, principalmente en materia de créditos fiscales. La votación cerró con 76 votos a favor de Morena y aliados, y 39 en contra de la oposición.
La enmienda, reglamentaria de los artículos 103 y 107 constitucionales, fue avalada con diversos cambios, aunque PRI, PAN y Movimiento Ciudadano señalaron que las modificaciones eran insuficientes y criticaron la rapidez del proceso, que avanzó en comisiones por la mañana y en el pleno durante la noche.
Uno de los puntos más controvertidos fue la introducción de un artículo transitorio que establece que los juicios de amparo en trámite continuarán su curso, pero deberán ajustarse a las nuevas disposiciones. La oposición lo consideró una aplicación retroactiva.
Ajustes principales de la reforma:
Interés legítimo: se precisó su definición para evitar demandas con intereses abstractos, pero manteniendo la puerta abierta a colectivos con afectaciones comprobables.
Suspensión del acto reclamado: se restringe en casos sensibles como lavado de dinero, terrorismo, operaciones ilegales y deuda pública.
Uso de herramientas digitales: el amparo podrá tramitarse en línea de manera opcional.
Inejecución de sentencias: se elimina el pretexto de “imposibilidad jurídica y material” para que funcionarios cumplan con resoluciones.
Durante el debate, senadores de oposición advirtieron que con esta reforma se limita el acceso ciudadano a la justicia en temas como medio ambiente o salud. “No será posible detener obras como el Tren Maya”, afirmó Alejandra Barrales (MC).
En contraste, Morena defendió que la reforma elimina excesos que beneficiaban a élites para evadir impuestos, descongelar cuentas ligadas al crimen o liberar delincuentes. “¿El objetivo del amparo es defender a narcos y lavadores de dinero, o a los ciudadanos?”, cuestionó Alejandro Murat.
El senador Enrique Inzunza, presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, aseguró que el amparo conserva su esencia como límite frente a la arbitrariedad, pero deja de ser “un instrumento exclusivo de élites”.
