Perú rompe relaciones diplomáticas con México tras asilo a Betssy Chávez.
Las tensiones diplomáticas entre México y Perú volvieron a escalar, casi tres años después de la destitución del expresidente Pedro Castillo. Este lunes, el gobierno peruano anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con México, luego de que la administración de Claudia Sheinbaum iniciara el proceso para otorgar asilo a la ex primera ministra Betssy Chávez, quien permanece en la embajada mexicana en Lima.
El canciller peruano, Hugo de Zela, expresó “profundo pesar” ante la decisión mexicana, calificándola como un acto “inamistoso” y señalando que supone una nueva interferencia en los asuntos internos de Perú. Recordó además los episodios ocurridos en 2023, cuando se retiraron mutuamente embajadores tras declaraciones de Andrés Manuel López Obrador en apoyo a Castillo.
“Considerando las reiteradas ocasiones en que los actuales y anteriores líderes mexicanos han interferido en los asuntos internos de Perú, el gobierno ha decidido romper relaciones diplomáticas con México”, afirmó De Zela.
Contexto del caso
Betssy Chávez, quien fue primera ministra durante el mandato de Castillo, es investigada por supuesta conspiración contra el Estado y participación en el intento de cerrar el Congreso en diciembre de 2022. Detenida en junio de 2023, obtuvo libertad condicional en septiembre pasado y enfrenta un proceso judicial que podría significarle hasta 25 años de prisión en caso de condena. Ella niega los cargos.
Desde la caída de Castillo —quien permanece preso y acusado de rebelión— la relación entre Lima y Ciudad de México ha estado marcada por tensiones. México ya había otorgado asilo a la esposa e hijos del exmandatario peruano.
Nuevo escenario político en Perú
La ruptura de relaciones con México es una de las primeras decisiones importantes en política exterior del nuevo presidente peruano, José Jerí, quien asumió el cargo recientemente tras la destitución de Dina Boluarte.
El canciller De Zela también criticó públicamente a Sheinbaum, asegurando que las declaraciones de la mandataria mexicana sobre Castillo como “perseguido político” eran “inaceptables y falsas”.
