Nicolas Sarkozy, primer expresidente francés en ir a prisión.
Por primera vez en la historia moderna de Francia, un expresidente ha sido encarcelado. Nicolas Sarkozy, quien gobernó el país entre 2007 y 2012, ingresó este martes a una prisión en París para cumplir una condena de cinco años por corrupción, tras ser sentenciado el mes pasado.
A tempranas horas de la mañana, Sarkozy salió de su residencia acompañado de su esposa, Carla Bruni-Sarkozy. Vestidos de negro, ambos saludaron a simpatizantes que se congregaron frente a su domicilio, algunos de los cuales entonaron el himno nacional francés mientras el convoy policial se preparaba para escoltar al exmandatario.
“Es un día aciago para él, para Francia, para nuestras instituciones, porque este encarcelamiento es una vergüenza”, declaró a la prensa uno de sus abogados, Jean-Michel Darrois, frente al penal donde Sarkozy comenzó su sentencia.
El exmandatario fue declarado culpable de corrupción y tráfico de influencias, cargos relacionados con intentos de obtener información confidencial de un magistrado a cambio de favores. Aunque había apelado el fallo, la justicia francesa confirmó la condena, ordenando su ingreso inmediato a prisión.
El caso Sarkozy marca un antes y un después en la política francesa, donde si bien otros presidentes han enfrentado investigaciones judiciales, ninguno había sido encarcelado hasta ahora.
