7 octubre, 2025

McLaren celebra su bicampeonato de Constructores, pero busca resolver la tensión entre Norris y Piastri.

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McLaren vive días de gloria. El equipo británico celebró en Singapur su segundo Campeonato del Mundo de Constructores consecutivo, confirmando el dominio del proyecto liderado por Andrea Stella y el CEO Zak Brown. Sin embargo, la fiesta papaya no fue perfecta: el roce en pista entre Lando Norris y Oscar Piastri ensombreció el festejo y obligó al equipo a programar una reunión interna para aclarar el incidente.

Durante la ceremonia en el podio de Marina Bay, todos los miembros de McLaren subieron a celebrar el título, símbolo del renacimiento de una escudería que hace apenas unos años luchaba por entrar en los puntos. “Si tuviera que resumir el proyecto del MCL39 en una palabra, sería innovación”, dijo Andrea Stella. “Hemos sido valientes al introducir ideas nuevas que marcaron la diferencia”.

El título llega con seis Grandes Premios y tres carreras al sprint aún por disputarse, muestra del dominio del equipo esta temporada. Sin embargo, la victoria en Singapur se les escapó. “El ritmo de carrera fue excelente, pero pagamos el precio de una mala clasificación”, reconoció Stella.

El ambiente interno, que hasta ahora ha sido ejemplo de colaboración, se tensó tras el contacto entre Norris y Piastri al inicio de la carrera. El jefe de equipo confirmó que el tema será abordado directamente con los pilotos: “Lo analizaremos juntos, como hicimos después de Canadá. Veremos si hay algo que aprender, pero saldremos más fuertes”.

Piastri, visiblemente frustrado, evitó culpar a su compañero: “Necesito ver las repeticiones. Lo principal es que nuestros autos no deben tocarse, eso no puede pasar”. El australiano, que ha demostrado ser un hombre de equipo en situaciones anteriores —como en Budapest o Monza—, espera reciprocidad y claridad para encarar el cierre de temporada.

Pese a tres fines de semana sin victoria, McLaren sigue mostrando un rendimiento sólido. En Singapur, cuando los neumáticos comenzaron a degradarse, tanto Norris como Piastri demostraron un ritmo superior al resto. “Estas situaciones muestran nuestras fortalezas y confirman que volveremos a ganar pronto”, aseguró Stella.

McLaren cierra así un nuevo capítulo dorado en su historia moderna, aunque con la tarea pendiente de mantener la armonía entre sus pilotos de cara al futuro.