La incertidumbre en el entorno comercial internacional comienza a reflejarse en la economía guanajuatense.
Durante el primer trimestre de 2025, las exportaciones del estado registraron una caída de poco más del 2%, lo que representa una disminución cercana a mil millones de dólares, según informó Coral Montaño Hernández, coordinadora de Inteligencia Competitiva de la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior (COFOCE) en el Estado de Guanajuato.
De acuerdo con datos del INEGI y estimaciones de la propia COFOCE, esta baja se atribuye principalmente a la incertidumbre generada por posibles cambios en los aranceles al acero y aluminio, así como a las tensiones en torno a la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para 2026.
“Nosotros vemos una bajada de un poquito arriba del 2%. Esto representa cerca de unos mil millones de dólares”, detalló Montaño.
Aunque Guanajuato solo representa entre el 2% y 3% de las exportaciones nacionales de acero y aluminio, los sectores automotriz y de autopartes, claves para la economía estatal, resultaron especialmente afectados. La funcionaria explicó que hubo momentos de alta tensión entre marzo y abril, cuando existía la posibilidad de que se aplicara un arancel del 25% a ciertos productos, lo que frenó temporalmente las operaciones de algunas empresas.
“Sí hubo un par de días en que las empresas no sabían si se aplicaría un arancel del 25% a todo lo que entrara, y ahí sí hubo afectaciones”, puntualizó.
A pesar del contexto adverso, Estados Unidos se mantiene como el principal socio comercial de Guanajuato, concentrando aproximadamente el 80% de sus exportaciones. Canadá, con un 10%, se consolida como el segundo destino, y ha mostrado una dinámica positiva: las exportaciones hacia ese país crecieron un 38% en el primer trimestre.
“El tamaño del mercado estadounidense es mucho más interesante: hablamos de 300 millones de habitantes contra 30 millones en Canadá”, explicó Montaño.
En respuesta a la situación actual, COFOCE ha intensificado sus esfuerzos para diversificar mercados y apoyar a las empresas locales mediante nuevas estrategias de empaque y producción, que permitan reducir costos y enfrentar mejor el escenario internacional.
“Tenemos empresas en el estado que pueden proveer empaques flexibles y eso puede ayudar a mermar un poco el impacto”, indicó.
Finalmente, Montaño expresó su confianza en que las próximas negociaciones del T-MEC logren mantener la estabilidad del bloque comercial norteamericano, que ha perdurado por más de tres décadas. “Es un bloque que se ha consolidado por más de 30 años”, concluyó.
