Empresas proveedoras enfrentan crisis por bloqueo de mercancías chinas en aduanas.
Pequeños empresarios proveedores del tradicional barrio del Coecillo viven una situación crítica por la detención de sus mercancías provenientes de China, mencionan que desde mayo se mantienen retenidas en las aduanas del país sin que haya una solución clara por parte de las autoridades.
Desde hace 13 años, una familia de Coreanos dedicada al comercio de artículos de importación que opera en la calle La Luz, en el corazón del Coecillo ha tenido que rescindir de 3 de sus 5 empleados porque desde hace cinco meses sus ventas se han desplomado debido a que el 100 por ciento de sus productos, principalmente provenientes de China, se encuentran detenidos en las aduanas.
“Este año nos frenaron la mercancía, desde mayo o junio no nos han liberado nada. Nos dicen que están arreglando, pero no arreglan nada. Cambian de personal en aduanas, quitan a unos que roban y meten a otros igual. Mientras tanto, todo se queda atorado”, denunció una de las empresarias afectadas, María Ramírez Servín, encargada de la empresa Coreana, Fashion 123, ubicada en el Coecillo.
La situación ha tenido un impacto directo en la economía familiar y en el empleo. “Teníamos cinco empleados, ahora sólo quedamos dos, y así como nosotros, hay muchas familias que dependen de este trabajo. Si esto sigue, se viene todo abajo, y de por sí hay mucho desempleo”, lamentó.
El problema coincide con el endurecimiento de las revisiones a las importaciones de productos asiáticos y con los recientes aranceles aplicados a la mercancía procedente de China, tema que ha generado preocupación entre empresarios del sector cuero-calzado que participan en la feria de ANPIC Otoño–Invierno, actualmente en curso en León.
“Ahorita estamos exponiendo en ANPIC, esperando en Dios que llegue la mercancía detenida, porque los clientes quieren producto, pero lo tenemos atorado. No es que no tengamos ventas, es que no podemos entregar”, explicó.
Los comerciantes aseguran que no se les ha dado una fecha estimada para la liberación de la mercancía, y que incluso los agentes aduanales les han informado que los retrasos se deben a cambios internos de personal.
“Dicen que están arreglando, pero llevamos meses igual. No sabemos qué pasa, ni cuándo se va a resolver. Y mientras tanto, todo lo que invertimos se está perdiendo”, señalaron.
Ante esta situación, hacen un llamado urgente al gobierno federal para intervenir y liberar las importaciones detenidas. “Pedimos que el gobierno realmente nos apoye…, hablan mucho de apoyo a los mexicanos, pero en realidad nos están afectando. Si esto no se soluciona, muchas familias se van a quedar sin trabajo”, aseguró Ramírez Servín.
La incertidumbre crece entre los pequeños empresarios locales, que esperan una pronta respuesta de las autoridades y de las cámaras industriales, pues temen que el bloqueo prolongado de sus mercancías provoque el cierre definitivo de más negocios en la zona.
