El festejo al Niño Dios, una tradición que une a generaciones en Loza de los Padres.
La comunidad de Loza de los Padres celebra cada año una de sus tradiciones religiosas y culturales más importantes con el festejo en honor al Niño Dios, una festividad que se ha mantenido viva por más de cinco décadas y que reúne a familias completas, bandas musicales y visitantes de distintos municipios de la región.
La celebración central es en el Templo de la Exhacienda de la Loza de los Padres y el día 25 de diciembre, acude gente de todas partes para agradecerle o pedirle sus milagros, favores recibidos o simplemente por fe, pero el festejo es durante tres días, 24, 25 y 26 de diciembre.
Miguel Ángel Tovar López, originario de la comunidad, explicó que esta celebración es considerada la fiesta patronal más grande del lugar. “La fiesta grande de aquí es la del Niño Dios, se hace cada 25 de diciembre en el templo, y ya tiene más de 50 o 60 años realizándose”, señaló.
El festejo inicia desde el 24 de diciembre por la tarde con actividades religiosas y musicales, y continúa durante varios días. Uno de los momentos más representativos es la procesión del Niño Dios, en la que participan bandas, danzantes y familias enteras. “Desde ayer empezó la fiesta, y hoy se hace la procesión; el Niño Dios va avanzando y la gente prácticamente le da la vuelta a todo el rancho”, relató.

Cada año, la misma imagen del Niño Dios es la que sale del templo para recorrer la comunidad, acompañada por música de banda, danzas tradicionales, toritos y fuegos pirotécnicos. “Es un solo Niño Dios, el que sacan cada año del templo, y todas las bandas y las familias participan”, comentó.
La celebración congrega a una gran cantidad de personas, tanto habitantes de Losa de los Padres como visitantes de comunidades y municipios cercanos. “La explanada está casi llena, yo calculo que llega más de mil personas, viene gente de Huanímaro, Irapuato, Lagos de Moreno, San Luis y de todas las comunidades de alrededor”, indicó Tovar López.
Las actividades comienzan desde temprana hora con las tradicionales mañanitas y se extienden durante todo el día y la noche.
“Las mañanitas empiezan como a las seis de la mañana y las bandas tocan todo el día; hoy termina hasta las doce de la noche”, explicó, al detallar que el festejo se prolonga también al día siguiente con más presentaciones musicales.
Destacó el valor simbólico y comunitario de esta tradición. “Es una fiesta que nos une como comunidad y que esperamos que siga muchos años más, con nuevas generaciones que vengan a apoyar, a disfrutar y a mantener viva esta devoción”, concluyó.
