El ayuno no solo se hace físico, sino espiritual; exhorta la iglesia a no caer en tentaciones.

Durante la celebración eucarística dominical en la Catedral Metropolitana, el Arzobispo de León, Jaime Calderón, exhortó a la iglesia católica a aprovechar el tiempo de Cuaresma y reflexionar sobre las tentaciones de querer tener más de lo que necesitamos porque dijo que “no solo de pan vive el hombre”.
“No solo del pan vive el hombre, sino de toda palabra que procede de Dios, es decir que aunque nosotros tenemos o tuviéramos el pan material, no será suficiente para ser felices, ni menos será suficiente para alcanzar la salvación.
El tiempo de la cuaresma nos tiene que ayudar a eso, el espíritu de Dios que habita en nosotros nos debe de ayudar a entender que no solo debemos de preocuparnos en este mundo por lo necesario, hay un hambre de Dios en el corazón del hombre y esa hambre de Dios solo puede ser colmada por Dios mismo”, aseveró.
Señaló que la persona que no ha entendido que su vida es para Dios, puede quererse colocar en el centro y puede pretender que el poder, el tener, el placer, le va a dar una profunda satisfacción pero somos ciudadanos del reino y hay que trabajar con dignidad en esta vida entendiendo que nuestra mente y nuestro corazón no pierda el horizonte.
“A eso le podemos llamar la atención hoy en día, que no nos sofoquen las preocupaciones de este mundo, hay que ocuparnos indudablemente para que haya justicia, respeto, amor, pero creer o permitir ser tentados creyendo que el poder que la vida humana podrá traerte la felicidad en este mundo, cuando el horizonte está en el señor.
No es bueno darle la espalda al proyecto que Dios quiere para nosotros sus hijos y querer hacer lo que nos convenga, cuando el tiempo de la vida del tiempo cuaresmal es una oportunidad de gracia en donde hoy nosotros podemos reflexionar frente a las tentaciones en la vida y analizar de qué me puedo sentir tentado”, refirió el Arzobispo Jaime Calderón.
Aseveró que el ayuno, la oración y las obras de misericordia, nos ayudan a despertar para poder entender que este es un camino que la vida juega para la salvación eterna.
“Que esta cuaresma que iniciamos sea de mucho provecho en nuestra vida personal, familiar y como iglesia”, finalizó.