7 octubre, 2025

Corea del Sur y EE. UU. acuerdan liberar a trabajadores detenidos en redada en Georgia.

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Seúl / Washington, 7 de septiembre de 2025.
El gobierno de Corea del Sur anunció que enviará un avión chárter a Estados Unidos para repatriar a cientos de trabajadores surcoreanos que fueron detenidos la semana pasada durante una redada migratoria en la construcción de una planta de baterías de Hyundai Motor Group y LG Energy Solution en Ellabell, Georgia.

La operación, realizada por funcionarios de inmigración estadounidenses el jueves, dejó un saldo de 475 detenidos, de los cuales unos 300 son ciudadanos surcoreanos, según datos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur.

Primer acuerdo tras la tensión diplomática

El jefe de gabinete del presidente surcoreano Lee Jae Myung, Kang Hoon-sik, confirmó el domingo que ya existe un acuerdo con Washington para liberar a los trabajadores.

“Quedan algunos trámites administrativos, pero cuando se hayan resuelto, enviaremos un avión fletado para traer a nuestra gente a casa”, declaró Kang, al tiempo que aseguró que no bajarán la guardia hasta garantizar el regreso seguro de sus ciudadanos.

Kang también adelantó que se revisará el sistema de visados para empleados que viajan a EE. UU. en proyectos de inversión, con el fin de evitar que se repitan incidentes similares.

Impacto en la construcción y la relación bilateral

La redada paralizó temporalmente las obras de la megafábrica de baterías, uno de los proyectos estratégicos impulsados por la Casa Blanca para consolidar la industria de vehículos eléctricos en suelo estadounidense.

Aunque Corea del Sur ratificó su compromiso de concluir el proyecto, el episodio generó tensiones entre ambos aliados. Seúl es considerado un socio clave de Washington, especialmente después de las inversiones multimillonarias de conglomerados como Hyundai, Samsung y LG en EE. UU.

La postura de Washington

El gobierno de Donald Trump ha reforzado los operativos contra la inmigración ilegal, incluso en sectores estratégicos. En entrevista con CNN, Tom Homan, zar de la frontera de la Casa Blanca, defendió la redada y aseguró que se continuarán realizando acciones similares a gran escala.

“Es un delito trabajar y vivir ilegalmente en Estados Unidos”, subrayó.

De acuerdo con fuentes del sector, entre los detenidos había trabajadores de LG con visados de negocios o bajo el programa de exención de visado, cuya función era brindar orientación técnica en la obra. Otros fueron contratados por subcontratistas locales que trabajaban para Hyundai y LG.

Las autoridades migratorias estadounidenses acusaron además a las empresas surcoreanas de discriminar a trabajadores locales al recurrir a mano de obra extranjera no autorizada.

El caso ha puesto a prueba la relación entre Washington y Seúl, marcada por la cooperación industrial pero ahora tensionada por las estrictas políticas migratorias de la administración Trump.