Complicado conseguir empleo después de los 45 años…, ¿qué vale más la experiencia o los conocimientos tecnológicos?.

Te has preguntado en los últimos tiempos qué vale más si la experiencia laboral de una persona mayor de 45 años, o bien, los conocimientos tecnológicos que ofrece la juventud en un centro de trabajo… qué pesa más y qué tan complicado es conseguir un empleo a esa edad en éstos tiempos.
De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la población desocupada a nivel nacional es de 1.7 millones de personas, de las cuales, de cada 100 desempleados, 20 son hombres y 14 mujeres mayores de 45 años.
Existen opiniones encontradas de diversos sectores en la opinión pública y privada, quienes aseguran que la edad es un factor para frenar contrataciones y otros que dicen que no debería ser una limitante y que se trabaja al menos en Guanajuato para que este grupo de personas no sea discriminada en la parte laboral.
Patricia Valadez, contador público y responsable de Recursos Humanos, mencionó que depende la empresa y sus políticas, pero la mayoría de los rechazos se deben a que como mexicanos no se cuidad mucho la salud y después de los 40 años vienen las complicaciones, impactando la productividad en las empresas.
“En ocasiones la falta de contratación de personas mayores de 45 años, se debe al tema de que ya están mucho más cerca de pensionarse o retirarse, su vida útil no es considerada igual por las enfermedades crónicas.
En México no se tiene arraigada la cultura del cuidado de la salud y por ello, muchas personas a esa edad ya presentan por descuidos, diabetes, hipertensión, tienen más citas médicas para revisiones; lo que a su vez genera en las empresas ausentismo e incluso rotación de personal y algunos centros de trabajo eso lo toman en cuenta”, destacó.
Patricia Valadez, mencionó que ellas lo que toman en cuenta es que sea una persona entre los 30 y menos de 50 años, que realmente necesiten el trabajo, que tengan hijos, que estén estudiando, madres o padres solteros, que sean responsables de otras personas y así valoren más su trabajo.

“En gasolineras por ejemplo, no importa la edad, con que la persona sea buena, la ponen a prueba tres meses y si pasa la prueba, se queda sin importar que tenga, 30, 40, 50, 60 e incluso 70 años, con que la persona sea buena, honesta y responsable en lo que hace, se queda”, sostuvo.
En la sociedad, las personas mayores de 45 años en ocasiones son rechazadas porque creen que no rendirás física y mentalmente igual, que no te adaptas a los cambios y traes malas costumbres arraigadas.
Que se te complicará el uso de la tecnología, que no serás tolerante ni te adaptas al talento heterogéneo (trabajar con personas más jóvenes, de otras nacionalidades, maneras de pensar y sentir), y que impondrán su punto de vista y no te sentirás cómod@ si tienes un jefe más joven que tú.
Contratar personal mayor y con experiencia, tiene sus ventajas
En general, una persona con mayor experiencia laboral, tiene más conocimiento del trabajo, por tanto requerirán de menos tiempo para desempeñarlo, así como una menor supervisión y se adaptan de una forma más rápida al puesto de trabajo y con una visión a largo plazo.
Además, tienen una red de contacto muy amplia debido a su larga trayectoria profesional por lo que el networking es una de sus cartas fuertes.
Alfonso Hernández, tiene 53 años y confirma que son más responsables y cuentan con una mayor consciencia de mantenerse en su puesto de trabajo a diferencia de los jóvenes de hoy en día.
“Incluso por la apariencia, las empresas contratan a los jóvenes para que transmitan su juventud, sin embargo es cierto que existen diferentes habilidades y capacidades físicas porque mentales tal vez algunos serán más inteligentes en ciertas actividades que otras, pero se complica cuando solo se fijan en las apariencias.
Yo por ejemplo he trabajado en taxis tradicionales, de plataforma ejecutivos y en motocicletas y aunque aparentemente pudiera tener mayor riesgo por mi edad estar en una motocicleta, puedo asegurar que somos más conscientes de manejarlas con precaución a diferencia de los jóvenes”, aseveró Alfonso Hernández.
Especificó que él a sus 54 años se siente muy capaz y no tiene ningún temor de conducir la motocicleta o vehículo para su trabajo porque toda la vida se ha dedicado a lo mismo.
“Yo inclusive les he dicho a mis hijos que tienen poco andando en moto, que mi experiencia en el vehículo me da mayor seguridad de ahora trabajar en una moto, porque al ser conductor de auto conozco los puntos ciegos que ponen en riesgo a los motociclistas y además de conocer bien las vialidades.
Los jóvenes son más atrevidos y eso los hace más vulnerables a accidentarse mientras se trasladan en estos vehículos de motocicletas”, puntualizó.