Activistas esperan apertura y revisión a fondo en la designación del nuevo director del Zoológico de León.
Activistas y organizaciones defensoras de los animales, no se dan por vencidos y afirmaron que esperan apertura institucional y una revisión exhaustiva de los antecedentes administrativos del médico veterinario Alejandro de Jesús Román Salazar, propuesto como nuevo director del Zoológico de León, al considerar que hasta ahora no se les ha permitido exponer formalmente la información con la que cuentan ante el consejo directivo ni ante autoridades municipales.
Gustavo Lozano, integrante de Fundación Animare y Acción Colectiva, explicó que los datos surgieron a partir de redes nacionales de defensa animal, se obtuvieron luego de compartir una nota periodística en la Confederación por los Derechos de los Animales de México: “Puse la noticia en el chat y dije: ‘Ya tenemos nuevo director en el zoológico, a ver si lo conocen los de Tijuana’, y se desencadenaron los comentarios”.
Subrayó que el comunicado difundido fue redactado con cautela. “Le dimos mil vueltas a la manera en cómo expresamos el comunicado… lo que intentamos hacer es no caer en una violación a la presunción de inocencia”, sostuvo, al precisar que el énfasis está en resoluciones administrativas previas y no en denuncias penales: “El foco de atención no está ahí… lo interesante es entender el proceso de separación del médico en el sistema de parques de Tijuana”.
Lozano insistió en que en León no existen canales formales para la participación de asociaciones civiles dentro del consejo directivo. “Cuando nos señalan por qué no presentamos la información al municipio, es porque no tenemos espacio para que se nos escuche; solicitamos la palabra y se nos negó”, afirmó, y agregó que personal de los ayuntamientos de León y Tijuana ya mantiene contacto.
También negó motivaciones partidistas: “Nuestras intenciones no son políticas… lo que hacemos es aportar a la discusión para que se obtenga el mejor perfil”. Añadió que la mayor inquietud es ética: “No dudamos de la capacidad técnica del médico; la preocupación es que no se repitan prácticas que sí existieron en otros momentos, como la compra-venta ilegal de animales”.
Finalmente, consideró que el zoológico enfrenta rezagos en su modelo de operación. “Se quedó muy atrás en relación con las líneas más novedosas… hoy se habla de los zoológicos del siglo XXI, con animales en rehabilitación para liberarse”, concluyó, al advertir que cerrar el diálogo con organizaciones civiles sólo profundiza la confrontación: “Tenemos información que queremos hacer llegar al consejo directivo, pero no nos atienden”.
