Seguridad, reto que debe resolverse antes de que opere el tren.
El riesgo de que el tren de pasajeros Querétaro-Irapuato enfrente problemas de seguridad existe, pero especialistas consideraron que todavía hay margen para prevenirlos antes de que inicie operaciones, por lo que llamaron a las autoridades a incorporar vigilancia desde la planeación del proyecto.
El investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, Víctor Manuel Sánchez Valdés, reconoció que la preocupación de empresarios y ciudadanos es válida debido a los antecedentes de robo a trenes de carga en Guanajuato, aunque aclaró que no existen elementos suficientes para afirmar que el servicio de pasajeros será inseguro.
“Siempre hay un riesgo, evidentemente, tenemos los antecedentes de robos a trenes de carga, son muy comunes en Guanajuato”, señaló.
Sin embargo, destacó que las rutas de pasajeros que actualmente funcionan en México, como el Chepe y el Tren Maya, no han enfrentado hasta ahora problemas mayores de este tipo.
“Los trenes de pasajeros que tenemos operando en el país no han presentado ese problema, no quiere decir que no vaya a presentar en otra región”, puntualizó.
Para el especialista, el hecho de que el tren todavía no entre en funcionamiento representa una ventaja para las autoridades, pues permite diseñar mecanismos de prevención en estaciones, accesos y durante los recorridos.
“Precisamente el hecho de que el servicio aún no opere representa una ventaja para las autoridades”, sostuvo, al considerar que existe “un área de oportunidad importante para adelantarse”.
En tanto, Luis Arturo Bassols González, excomisario de la Policía Federal en Guanajuato, sostuvo que el proyecto ferroviario es positivo, pero advirtió que atravesará una zona con problemas vinculados a la delincuencia organizada.
“El proyecto del tren es muy, muy bueno”, afirmó; sin embargo, señaló que el corredor entre Querétaro, Celaya y Guanajuato representa un desafío por la presencia de huachicol y grupos criminales.
“El huachicol es un problema derivado de la presencia y de la operación de la delincuencia organizada”, advirtió.
El tren conectará Querétaro con Irapuato y tendrá paso por Apaseo el Grande, Celaya, Villagrán, Cortazar y Salamanca, incrementando la movilidad de pasajeros en uno de los principales corredores industriales del Bajío.
Los especialistas coincidieron en que el reto no es frenar el proyecto, sino evitar que la seguridad se atienda después de los incidentes, mediante vigilancia preventiva y coordinación entre autoridades desde antes de su puesta en operación.

