13 abril, 2026

Iglesia alerta por desconexión entre discurso oficial y realidad social en México.

Mons.-Díaz-Díaz

Más allá de casos específicos como las desapariciones o la inflación, el obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, advirtió sobre una creciente desconexión entre el discurso oficial y lo que viven diariamente los ciudadanos, lo que profundiza el malestar social.
Durante su conferencia en el segundo domingo de Pascua y de la misericordia, el líder religioso subrayó que el principal problema no es solo la existencia de fenómenos como la inseguridad o el encarecimiento de la vida, sino la tendencia a minimizarlos.
“Pareciera que evitando que se hable del tema se soluciona, pero no es así. Hay una realidad triste que está pasando”, expresó.
En este sentido, cuestionó el manejo de la información sobre desapariciones, al señalar que ocultar o “maquillar” cifras impide dimensionar la gravedad del problema.
“El maquillaje que se hace de estas cifras no ayuda, una herida no se sana ocultándola, sino exponiéndola y buscando la verdadera solución”, afirmó.
Díaz Díaz compartió su experiencia reciente con colectivos de búsqueda, donde constató el dolor persistente de las familias. “Es una tristeza grande el no poder sepultar, encontrar, decir aquí está mi desaparecido”, dijo, al tiempo que reconoció que incluso la Iglesia enfrenta reclamos por la falta de resultados.
En materia económica, advirtió que la percepción ciudadana contrasta con los mensajes oficiales sobre estabilidad, pues el alza de precios es evidente en la vida cotidiana. “Cada que uno va a la tienda, los artículos de primera necesidad están subiendo cada vez más”, señaló.
El obispo apuntó que este fenómeno no solo afecta a consumidores, sino también a productores, especialmente en el campo, donde el incremento en insumos ha reducido las ganancias. “Todo ha subido y hay campesinos que después de meses de trabajo apenas salen tablas o perdiendo”, lamentó.
El obispo Enrique Díaz, vinculó este contexto con factores internacionales como los conflictos bélicos, al advertir que sus efectos ya impactan en la economía local.
“La guerra siempre produce carencia y mal, ya se refleja en los precios y en la vida diaria”, concluyó, al hacer un llamado a atender de fondo los problemas sociales y construir condiciones de paz.