20 febrero, 2026

Maribel Llamas enfocará su gestión en combatir la violencia contra mujeres jóvenes.

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Tras asumir la presidencia del Consejo del Instituto Municipal de las Mujeres (IMMujeres), Maribel Llamas Andrade adelantó que uno de los ejes centrales de su gestión será la atención y prevención de la violencia contra mujeres jóvenes, al considerar que es un fenómeno que ha crecido y requiere intervención prioritaria.
“Desde mi experiencia, la protección de las mujeres jóvenes es algo en lo que tenemos que trabajar. Cuando yo empecé el problema era más con mujeres adultas; hoy vemos más formas de violencia hacia las jóvenes”, señaló.
Llamas Andrade explicó que en los primeros días realizará un diagnóstico interno para conocer a fondo el funcionamiento del Instituto, identificar fortalezas y detectar áreas de mejora. “Lo primero será conocer a profundidad el trabajo que se está haciendo y, a partir de mi experiencia, ver cómo puedo fortalecerlo”, indicó.
La nueva presidenta del Consejo cuenta con 15 años de trayectoria al frente de Casa de Apoyo a la Mujer, asociación civil dedicada a la atención de mujeres en situación de violencia, con programas de acompañamiento jurídico, psicológico, prevención y autonomía económica. Además, tiene formación especializada en género, derechos humanos y violencia contra las mujeres.
Consideró que trabajar con población joven desde la prevención puede evitar que en el futuro se reproduzcan ciclos de violencia en el ámbito familiar, laboral o social. “Si impactas desde la violencia familiar en edades tempranas, puedes disminuir otras formas de violencia”, explicó.
En cuanto a temas como derechos reproductivos, sostuvo que su postura es clara: “No revictimizar y promover los derechos de las mujeres, todos sus derechos”. Subrayó que el enfoque del Instituto deberá alinearse a la defensa integral de estos derechos.
Respecto a la Alerta de Violencia de Género y su efectividad en el municipio, pidió un plazo para evaluar resultados concretos, aunque reconoció que hay acciones que han funcionado y otras que deben fortalecerse.
Rechazó que su cargo tenga un carácter social o protocolario. “No es un puesto social, es un puesto de compromiso y trabajo. Dije que sí porque amo trabajar a favor de las mujeres”, afirmó, al reiterar que combinará esta nueva responsabilidad con su labor en la sociedad civil.