Maribel Llamas enfocará su gestión en combatir la violencia contra mujeres jóvenes.
Tras asumir la presidencia del Consejo del Instituto Municipal de las Mujeres (IMMujeres), Maribel Llamas Andrade adelantó que uno de los ejes centrales de su gestión será la atención y prevención de la violencia contra mujeres jóvenes, al considerar que es un fenómeno que ha crecido y requiere intervención prioritaria.
“Desde mi experiencia, la protección de las mujeres jóvenes es algo en lo que tenemos que trabajar. Cuando yo empecé el problema era más con mujeres adultas; hoy vemos más formas de violencia hacia las jóvenes”, señaló.
Llamas Andrade explicó que en los primeros días realizará un diagnóstico interno para conocer a fondo el funcionamiento del Instituto, identificar fortalezas y detectar áreas de mejora. “Lo primero será conocer a profundidad el trabajo que se está haciendo y, a partir de mi experiencia, ver cómo puedo fortalecerlo”, indicó.
La nueva presidenta del Consejo cuenta con 15 años de trayectoria al frente de Casa de Apoyo a la Mujer, asociación civil dedicada a la atención de mujeres en situación de violencia, con programas de acompañamiento jurídico, psicológico, prevención y autonomía económica. Además, tiene formación especializada en género, derechos humanos y violencia contra las mujeres.
Consideró que trabajar con población joven desde la prevención puede evitar que en el futuro se reproduzcan ciclos de violencia en el ámbito familiar, laboral o social. “Si impactas desde la violencia familiar en edades tempranas, puedes disminuir otras formas de violencia”, explicó.
En cuanto a temas como derechos reproductivos, sostuvo que su postura es clara: “No revictimizar y promover los derechos de las mujeres, todos sus derechos”. Subrayó que el enfoque del Instituto deberá alinearse a la defensa integral de estos derechos.
Respecto a la Alerta de Violencia de Género y su efectividad en el municipio, pidió un plazo para evaluar resultados concretos, aunque reconoció que hay acciones que han funcionado y otras que deben fortalecerse.
Rechazó que su cargo tenga un carácter social o protocolario. “No es un puesto social, es un puesto de compromiso y trabajo. Dije que sí porque amo trabajar a favor de las mujeres”, afirmó, al reiterar que combinará esta nueva responsabilidad con su labor en la sociedad civil.
