15 febrero, 2026

“Nadie podrá decir que vamos al autoritarismo”: Asegura Sheinbaum al defender su plan de reforma electoral.

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La presidenta Claudia Sheinbaum salió al paso de las críticas de la oposición a su propuesta de reforma electoral y aseguró que su objetivo es fortalecer la democracia, garantizar la representación de las minorías y respetar plenamente la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE).
Durante su conferencia matutina, la mandataria rechazó que su iniciativa tenga tintes autoritarios y negó categóricamente que México se encamine a un régimen de ese tipo. “La oposición y la derecha, la nacional y la internacional, han querido decir que en México no hay democracia, que México va a un régimen autoritario. Falso de toda falsedad. En México hay libertades, hay democracia y hay derechos humanos”, afirmó.
Sheinbaum detalló que la reforma aún se encuentra en construcción y que será concluida en febrero para enviarse al Congreso en la primera o segunda semana de ese mes. Subrayó que una de sus principales prioridades es la reducción de los costos de las elecciones, tanto en los partidos políticos como en los órganos electorales. “Las elecciones de México son de las más caras del mundo y no tiene por qué ser así”, señaló.
La presidenta también desestimó las comparaciones de su proyecto con modelos como el de Venezuela y se burló de que algunos legisladores del PRI y del PAN ya la denominen “Ley Maduro”. Aclaró que no se reunirá personalmente con los dirigentes de la oposición, aunque aseguró que sus propuestas están siendo analizadas por la comisión presidencial de reforma electoral.
En ese sentido, dijo haber leído la propuesta del empresario Claudio X. González, la cual calificó como “bastante mala”, y mencionó que el documento presentado por el INE es extenso, aunque solo destacó como interesante la sugerencia de mover la fecha de la elección judicial de 2027.
Sheinbaum también tuvo que matizar declaraciones recientes del presidente de la comisión, Pablo Gómez, quien puso en duda la necesidad de la autonomía constitucional de las autoridades electorales. “No se trata de quitarle autonomía al INE, no se la vamos a quitar”, recalcó.
Entre otros puntos que se discuten en la reforma, la presidenta mencionó la garantía de la representación de las minorías, que los diputados plurinominales sean elegidos directamente por los votantes y no por las cúpulas partidistas, ampliar los mecanismos de democracia participativa como las consultas populares, facilitar el voto de los mexicanos en el extranjero, reducir el número de regidores en los municipios y eliminar el fuero.
La mandataria también minimizó las diferencias con sus aliados del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), quienes han expresado reservas sobre la reforma y se oponen a la reducción de plurinominales y del financiamiento público. Indicó que será la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien se encargue de dialogar y negociar con estas fuerzas políticas antes de que la iniciativa llegue al Congreso.
“Todavía estamos trabajando internamente. Tiene que haber diálogo y una vez que se presente, se verá en el Congreso”, concluyó Sheinbaum.