15 febrero, 2026

Trump declara al fentanilo como “arma de destrucción masiva” y endurece la ofensiva federal.

donald

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes una orden ejecutiva con la que clasifica al fentanilo —un opioide sintético altamente potente— como un “arma de destrucción masiva”, en un intento por reforzar la respuesta del Estado ante la crisis sanitaria y de seguridad que ha provocado esta droga.

“Eso es lo que es”, afirmó el mandatario durante un evento en el Despacho Oval. “Ninguna bomba causa el daño que esto está haciendo: entre 200.000 y 300.000 personas mueren cada año, que sepamos”, señaló al subrayar la magnitud del problema. Trump calificó la situación como una guerra: “Si esto fuera una guerra, sería una de las peores guerras”.

De acuerdo con datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), más de 250.000 personas fallecieron entre 2021 y 2023 por sobredosis relacionadas con opioides sintéticos, principalmente fentanilo. Solo en 2024, cifras oficiales reportan al menos 48.000 muertes asociadas a esta sustancia en Estados Unidos.

El anuncio se realizó durante una ceremonia para condecorar a militares por su labor en la frontera con México. En ese contexto, Trump aseguró que “no cabe duda de que los adversarios de Estados Unidos están traficando fentanilo al país, en parte porque quieren matar a estadounidenses”, y sostuvo que durante su administración se ha logrado una reducción del 50% en la cantidad de fentanilo que cruza la frontera.

El texto de la orden ejecutiva afirma que el fentanilo ilícito “se asemeja más a un arma química que a un narcótico” y acusa a organizaciones terroristas extranjeras y a cárteles de financiar sus operaciones —incluidos asesinatos y actos terroristas— mediante la producción y venta de esta droga, lo que, según el documento, socava la seguridad nacional.

La medida instruye a diversos integrantes del gabinete a intensificar el combate contra el tráfico del opioide. En particular, establece que el secretario de Guerra, en coordinación con la secretaria de Seguridad Nacional, deberá actualizar las directivas sobre la respuesta de las Fuerzas Armadas ante incidentes químicos dentro del país para incluir la amenaza del fentanilo ilícito.