5 diciembre, 2025

Alcalde de Uruapan y líder agrícola asesinados tras denunciar violencia ligada al narcotráfico.

Alcalde-Uruapan

El clima de violencia ligada al tráfico de drogas en México volvió a cobrar víctimas entre autoridades y líderes sociales. El alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, fue asesinado tras haberse posicionado públicamente en contra de la inseguridad que afectaba a la región. Manzo había asumido el cargo en septiembre de 2024 y desde entonces impulsó acciones para visibilizar la gravedad de la violencia criminal en su municipio.

En junio pasado, un video lo mostró patrullando junto a autoridades locales diversas zonas de Uruapan, en donde urgía al gobierno federal a reforzar las medidas de seguridad ante los constantes ataques que enfrentaban tanto la población como las autoridades. Su llamado no fue aislado.

Apenas hace una semana, el líder agrícola michoacano Bernardo Bravo fue asesinado a tiros. Bravo también había denunciado amenazas y actos de violencia que mantenían en zozobra a agricultores y comunidades rurales del estado.

Estos crímenes se suman a una alarmante lista de líderes locales asesinados por denunciar la violencia vinculada al narcotráfico. Entre ellos se encuentra el alcalde de Pisaflores, Hidalgo, Miguel Bahena, abatido por sicarios; así como otros dos mandatarios locales en el sur del país, asesinados a mediados de año.

Los homicidios reflejan la profunda crisis de seguridad que aqueja a varias regiones de México, donde autoridades municipales y líderes comunitarios operan bajo constante riesgo debido a la presencia de grupos criminales y a la falta de protección efectiva por parte del Estado.